BIOENERGÉTICA

El Análisis Bioenergético es una
psicoterapia corporal que engloba
el trabajo con el cuerpo, la mente y las emociones

Nuestro cuerpo es el hábitat de nuestras emociones y guarda las huellas de nuestra biografía emocional y de los conflictos más relevantes de nuestra vida en forma de tensiones y bloqueos musculares. Estas tensiones se van cronificando a lo largo de nuestra vida, generando una coraza muscular que, juntamente con la coraza psicoemocional, disminuyen la energía, la motilidad y la capacidad de autoexpresión y placer.

Durante el proceso psicoterapéutico, el análisis bioenergético, juntamente con la aplicación de los últimos avances en neurociencia y neuropsicología corporal, permite que el abordaje de la problemática psicológica de cada persona se dé de una forma integral. Y permite que, poco a poco, la persona vaya recuperando su propia capacidad de autorregulación.

El Análisis Bioenergético atiende a los aspectos cognitivos de la vivencia y la experiencia actual e histórica de cada persona y sus dificultades, teniendo también en cuenta el impacto de los vínculos tempranos en el desarrollo neuronal, emocional y corporal. Así mismo, tiene presente el movimiento, la postura y la estructura corporal.
Aborda los patrones respiratorios que nos alejan de la experiencia y dificultan la toma de contacto con la vivencia interna y la emoción, y afloja las tensiones musculares a través de ejercicios y posturas específicas.

Refuerza la conciencia de las sensaciones corporales, lo que permite un mayor contacto con las vivencias emocionales bloqueadas, facilitando el reconocimiento, expresión y autorregulación de la emoción, y reforzando a su vez los recursos existentes para que se pueda dar la transformación.

Así mismo, cobra también importancia la relación entre la persona que asiste a terapia y la psicoterapeuta, siendo este vínculo un puente que facilita la parte afectiva y relacional del proceso.

Nuestro cuerpo guarda las huellas
de nuestra biografía emocional

El Análisis Bioenergético bebe de las ideas de Wilhelm Reich, psiquiatra y psicoterapeuta pionero en la visión del ser humano desde una mirada holística, que apartándose de las ideas de separación entre la mente y el cuerpo, entendía el ser humano como un organismo unitario.

Fruto del contacto con sus ideas, Alexander Lowen (médico y psicoterapeuta) creó en 1956 el Análisis Bioenergético junto con John Pierrakos, arraigando la conexión entre las carencias y traumas vividos durante las etapas de desarrollo infantil, con la estructura corporal de la persona adulta, estableciendo una clasificación de las estructuras caracteriales del ser humano.

Basado en el análisis del carácter propuesto por Wilhelm Reich, la Gestalt, el Eneagrama de Claudio Naranjo y la Bioenergética de Lowen, y tomando como eje la visión trascendente del ser humano, Juan José Albert (médico psiquiatra, neurólogo y psicoterapeuta) creó un enfoque integrativo que aunaba todas estas disciplinas.

Y es esta Bioenergética Integrativa, junto con los avances neurocientíficos actuales que dan soporte a la importancia del cuerpo en estados depresivos, ansiosos, o de estrés postraumático entre otros, que utilizo como mapa y base de mi enfoque en el proceso psicoterapéutico.

Testimoniales del proceso psicoterapéutico